LD Constructora dio un nuevo paso en su estrategia de sostenibilidad al obtener el Sello de Cuantificación del Programa HuellaChile, iniciativa impulsada por el Ministerio del Medio Ambiente que promueve la gestión de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) en organizaciones públicas y privadas de todo el país.
Este reconocimiento acredita que la empresa realizó la cuantificación de su huella de carbono de acuerdo con los estándares establecidos por el programa y la norma NCh-ISO 14064/1:2019, permitiéndole contar por primera vez con una línea base formal y verificable sobre sus emisiones. Se trata de un hito relevante para LD, ya que entrega información concreta para fortalecer la toma de decisiones ambientales, identificar oportunidades de mejora y avanzar de manera progresiva hacia la reducción de su impacto climático.
Para Paula Carrasco, Encargada de Medio Ambiente de LD Constructora, la obtención de este sello representa mucho más que un reconocimiento. “Para nosotros, la sostenibilidad es parte de la forma en que entendemos nuestro trabajo. Medir nuestra huella es el primer paso para gestionar, mejorar y asumir un compromiso cada vez mayor con el medio ambiente”, señala.
Un programa que impulsa la acción climática
El Programa HuellaChile fue creado por el Ministerio del Medio Ambiente con el objetivo de apoyar a las organizaciones en la gestión de sus emisiones de GEI, entregando herramientas y metodologías que permitan cuantificar, gestionar y reducir su huella de carbono.
La iniciativa contempla cuatro niveles de reconocimiento: Cuantificación, Reducción, Neutralización y Excelencia, los que reflejan el avance progresivo de las organizaciones en materia de gestión climática.
En este contexto, el Sello de Cuantificación corresponde a la primera etapa del proceso y certifica que una organización ha medido formalmente sus emisiones, estableciendo una base de información confiable para definir futuras acciones de mitigación.
“Como empresa del rubro de la construcción, entendemos que tenemos un rol importante frente a los desafíos ambientales que enfrenta nuestro país. Decidimos participar en HuellaChile porque queríamos contar con una metodología reconocida y estandarizada que nos permitiera conocer de manera objetiva nuestras emisiones y, a partir de esa información, tomar mejores decisiones”, explica Paula Carrasco.
Un paso coherente con la visión de largo plazo de LD
La participación en HuellaChile se suma a otras iniciativas impulsadas por la empresa para fortalecer su gestión ambiental, entre ellas su incorporación a la Comunidad de Práctica del programa Empresas B por el Clima, instancia que reúne a organizaciones comprometidas con la acción climática y el intercambio de buenas prácticas.
Según explica Carrasco, ambas iniciativas forman parte de una misma estrategia: “la participación de LD en la Comunidad de Práctica de Empresas B por el Clima nos ha permitido fortalecer conocimientos y compartir experiencias relacionadas con la acción climática, mientras que HuellaChile nos entrega una metodología concreta para medir, gestionar y avanzar en la reducción de nuestras emisiones”.
Este trabajo se alinea además con uno de los grandes desafíos que la compañía se ha propuesto para los próximos años: avanzar hacia la carbono neutralidad, una meta que requiere conocer con precisión el impacto ambiental de sus operaciones y desarrollar acciones sistemáticas para disminuirlo.
El desafío: transformar la medición en acción
Aunque la obtención del Sello de Cuantificación constituye un logro significativo, desde LD enfatizan que este reconocimiento es solo el comienzo de un proceso de largo plazo.
“La obtención del sello no significa que recién ahora comenzaremos a preocuparnos de nuestras emisiones. Por el contrario, este reconocimiento es el resultado de un trabajo que ya hemos desarrollado como empresa y representa un punto de partida formal y verificable para seguir profundizando nuestra gestión climática”, destaca Carrasco.
En adelante, el principal desafío será mantener una medición periódica y consistente en el tiempo, utilizando la información recopilada para identificar las principales fuentes de emisión y definir medidas concretas que permitan reducir progresivamente la huella de carbono de la organización.
“Nuestro siguiente desafío es avanzar hacia acciones concretas de reducción de emisiones, identificando aquellas medidas que sean aplicables a nuestra operación y que nos permitan disminuir progresivamente nuestra huella. Más allá de obtener nuevos sellos, nuestro principal objetivo es que este proceso se traduzca en una gestión climática permanente, incorporando la reducción de emisiones dentro de nuestra forma de operar y avanzando de manera concreta hacia nuestra meta de carbono neutralidad”, concluye.